La cárcel de Carabanchel vuelve a caer en el olvido

La cárcel de Carabanchel vuelve a caer en el olvido

Urbanismo. El Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Interior incumplen la promesa de equipamientos en el solar de la prisión

DIEGO BARCALA Madrid 15/01/2012 08:00


El exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón se apretaron las manos el 16 de junio de 2008 con la satisfacción de enterrar para siempre de la memoria colectiva del barrio de Carabanchel la historia de su emblemática cárcel. A cambio del olvido ofrecieron a los vecinos todo tipo de contrapartidas: un hospital, guarderías, bibliotecas, centros de mayores, viviendas protegidas, zonas verdes y oficinas que revitalicen el mercado laboral del barrio. Para culminar el intercambio, el exministro envió las excavadoras para derribar por completo la prisión a los cuatro meses de la firma. Tres años y medio después de la escenificación del acuerdo entre exalcalde y exministro (la firma se produjo un año después con la cárcel ya derribada), nada de lo prometido a los vecinos tiene apariencia de cumplirse a corto plazo.

La cárcel de Carabanchel fue inaugurada en 1944 para albergar a presos políticos. Esa fue su lúgubre función hasta la amnistía de 1977 y después alargó su vida como prisión de reos comunes hasta 1999. Los muros de esa araña de ladrillo marcaron a fuego la fisionomía del barrio. De sus celdas salieron una madrugada de septiembre de 1975 los últimos fusilados por el Gobierno franquista por poner un ejemplo de su simbolismo. Las viviendas de la colindante avenida de los Poblados y del vecino parque Eugenia de Montijo albergaron a numerosas familias de reclusos que con la cárcel cerrada exigieron un nuevo barrio para una nueva vida.

El Ayuntamiento responsabilizaba hasta el pasado año a Interior del incumplimiento

Papel mojado

"Parece que nadie tiene prisa. El convenio que firmaron se quedó en papel mojado, sin ningún desarrollo", explica el portavoz de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, Pedro Casas. El Ayuntamiento culpa al Ministerio de la parálisis de la remodelación prometida para el solar de 172.164 metros. De hecho, en una carta enviada el pasado 22 de marzo a la Asociación de Vecinos de Aluche por parte de la concejal del distrito, Begoña Larrainzar, el Consistorio acusa a Instituciones Penitenciarias (propietaria del suelo) de negar la cesión de la parcela correspondiente al futuro hospital. "Al no incluirse [en el proyecto de reparcelación] el borrador de convenio para la cesión anticipada del suelo donde estaba prevista la construcción del futuro hospital, el Ayuntamiento entiende" que se "rechaza la propuesta", dice la misiva.

La Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP) confirma que las obras están paradas sin plazo determinado para su inicio por encontrarse el terreno actualmente "en proceso de reparcelación". Los vecinos, que llevan reclamando un hospital para el barrio desde hace 20 años, creen que detrás del olvido de los proyectos se encuentra la crisis. "Nunca han reconocido que haya habido un retraso en los trámites aunque es obvio que para construir las viviendas influye la crisis del ladrillo", añade Casas.

Instituciones Penitenciarias confirma que las obras están paradas sin plazo

El cambio de Gobierno, que ha teñido del mismo color político a todas las administraciones implicadas, puede agilizar el inicio de la construcción de los nuevos equipamientos sociales. El reparto de culpas desatado en los últimos años tiene su culminación en 2009. Después de modificar el Plan Parcial para recalificar los espacios de la antigua cárcel, el Ayuntamiento se decide a reclamar la titularidad del suelo del hospital para que la Comunidad de Madrid lo construya. Según el Área de Urbanismo del ahora Gobierno de Ana Botella, Instituciones Penitenciarias se excusa en que los terrenos pertenecen a "Patrimonio del Estado" y que no pueden ceder la parcela.

Hacinamiento del CIE

Después de décadas de lucha, la única transformación apreciable del complejo penitenciario ha sido la construcción junto a una comisaría de un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). La asociación de expresos del franquismo La Comuna, que reclama la creación de un centro cultural en Carabanchel que recuerde las torturas de la prisión, ha hecho suya la pelea por las condiciones de los extranjeros. "La resistencia por la dignidad del ser humano nos ha llevado a reclamar que los CIE no tienen razón de ser. Como dejó claro en diciembre el Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, el hacinamiento, el régimen carcelario, la falta de instalaciones… son denuncias que nosotros hemos incorporado a la asociación. Los derechos del preso son los derechos de un ser humano", denuncia Acacio Puig, expreso de Carabanchel en 1973 como militante de la Liga Comunista Revolucionaria.

El acuerdo entre Gallardón y Rubalcaba incluye la creación de un monumento "en recuerdo y homenaje a todas las personas encarceladas por defender los derechos y libertades que hoy garantiza la Constitución". Quizá para respetar este compromiso las excavadoras dejaron en pie una de las puertas de entrada a la prisión cuando se decidió derribar la cúpula, donde los vecinos querían crear un museo. "Lo único que queda en pie es el antiguo hospital penitenciario", advierten los vecinos.

Público

“Se ensañaron con ellas por rojas y por mujeres”

El drama 'La voz dormida', de Benito Zambrano, homenajea a las presas de las cárceles franquistas


SARA BRITO SAN SEBASTIÁN 22/09/2011 08:00

Benito Zambrano posa junto a las protagonistas del filme. HUMBERTO BILBAO

Benito Zambrano posa junto a las protagonistas del filme. HUMBERTO BILBAO

Que no le digan a Benito Zambrano (Lebrija, 1965) que es maniqueo, por mucho que en su película La voz dormida los fascistas parezcan personajes extraídos de un cómic caricaturesco, y los buenos sean bellos, valientes, dotados de una gracia natural. El director de Solas argumenta: "Cuando cuentas una historia, siempre hay protagonistas y antagonistas. Necesitas un enfrentamiento. Quería hablar desde el punto de vista de los perdedores y, más concretamente, de las mujeres que perdieron la guerra, con las que el ensañamiento fue doble: por rojas y por mujeres", explica el director. Para Zambrano ha llegado la hora de despertar las voces de los vencidos: "Durante los 40 años de franquismo la historia la contaron los fascistas, los vencedores. En términos cuantitativos los demócratas aún estamos en desventaja", afirmó ayer a Público.

No esperen equilibrio, ni distancia alguna en La voz dormida, adaptación del libro homónimo de Dulce Chacón que fue ayer presentada en la competición oficial, porque para Zambrano "el arte no tiene por qué ser equilibrado". Eso que se lo dejen a las Cortes, dice. "El arte es la expresión de alguien y sus ideas y yo aquí doy mi punto de vista. Si cuentas historias tienes que comprometerte. ¿Acaso se le dice algo a Polanski porque no haya nazis buenos en El pianista?", pregunta el realizador andaluz. "Esto es porque los nazis no ganaron y fueron otros los que contaron la Historia", insiste. "Lo que la película quiere decir es que esa guerra nunca debió haber ocurrido. España tiene que hablar de su pasado reciente, que es parte de nuestro presente, porque en este país pasaron cosas muy crueles".

"Quería hablar desde el punto de vista de los perdedores"

Hortensia (interpretada por Inma Cuesta) vive encerrada en condiciones miserables en una cárcel de mujeres en Madrid. Son los primeros años de la posguerra española y la dictadura vive una etapa feroz de represión y aniquilación de republicanos. De Córdoba llega su hermana, Pepita, interpretada por María León, joven actriz de grandes ojos, que es ya firme candidata a hacerse con la Concha de Oro, incluso con el Goya a la mejor actriz revelación. Pepita, inocente y andaluza de la rama salá, intentará por todos los medios salvar a su hermana embarazada, al tiempo que empieza a verse involucrada en la lucha política por pura filiación emocional y familiar. "Pasaba mucho en aquellos años: a no ser que te desligaras de tu familia, todos tenían obligatoriamente que tomar partido. La otra opción era entrar en una amnesia colectiva, que es lo que pasó con la gran mayoría del país que tuvo que hacerlo para sobrevivir", apunta Zambrano.

Lágrimas sin fin

La película expone sus cartas desde el inicio, en el que Zambrano deja bien claro el territorio que vamos a pisar: aparece el primer fusilamiento, las presas cantan La Internacional y conocemos a unas monjas y guardas fascistas más propias de un filme grotesco de Álex de la Iglesia. Las primeras lágrimas empiezan entonces, antesala de la orgía de dolor y congoja del filme.

"Durante el franquismo la historia la contaron los fascistas"

En efecto, La voz dormida, preseleccionada junto a Pa negre y La piel que habito para ser la opción española a los Oscar, es quizás una de las películas más lacrimógenas del último cine español. En las antípodas de Pa negre, que se llevó en 2010 el premio a mejor actriz para Nora Navas en este mismo festival. Mientras que aquel filme, también centrado en las mujeres de la posguerra, era capaz de crear una fábula sobre la oscuridad moral y el dolor de aquellos años (sin enseñar apenas nada y contándolo, sin embargo, todo), La voz dormida parece no conocer el fuera de campo, Zambrano prefiere no fabular, sino mostrar y exhibir, ignorando que el horror difícilmente puede ser recreado. "Nunca habrá presupuesto suficiente para conseguir que los actores aparezcan tan famélicos como en el Holocausto o en nuestras cárceles", asumía ayer el propio Zambrano.

El director se defendió asegurando que lo que sale en la película "se queda pequeño comparado con lo que verdaderamente ocurrió", y basa sus argumentos en las entrevistas que realizó a presas de las cárceles franquistas.

Nota aparte merecen las interpretaciones de las dos actrices protagonistas. Ayer insistieron en escenificar su amistad y compenetración llamándose "hermana" la una a la otra. Porque, independientemente de la línea que Zambrano escoge para su película, nadie niega que moldea a las actrices con mano maestra. "Benito sabe de entrañas", apunta María León. Ambas concluyeron: "Esta película es para nuestros abuelos y bisabuelos".

"El arte no tiene que ser equilibrado", se defendió el director andaluz

Por último, la china 11 Flowers, de Wang Xiaoshuai, plantea otra revisión histórica del pasado, aunque desde las antípodas de La voz dormida. Cuenta la represión de la Revolución Cultural en un pueblo de la China rural, desde los ojos de un niño que conoce a un asesino prófugo. Inteligente, hermosa, pero también esencialmente aburrida y sin enganche, podría ser el clásico filme bisagra que abra acuerdos en el jurado del festival.


Público

Ellas hacen memoria

Represaliadas por Franco. Algunas esquivaron la cárcel y otras lograron sobrevivir, pero todas fueron denigradas

OLIVIA CARBALLAR – SEVILLA – 14/03/2010 09:00

Bastarían los testimonios que se conservan para escribir este reportaje. “A La Trunfa le dieron una paliza y, sin dejar de maltratarla, la introdujeron en un cuarto del cortijo, donde la intimidaron” tendiéndola en el suelo, “obligándola a remangarse” y exhibir “sus partes genitales; hecho esto, el sargento, esgrimiendo unas tijeras, las ofreció al falangista Joaquín Barragán Díaz para que pelara con ellas el vello de las partes genitales de la detenida, a lo que este se negó; entonces el sargento, malhumorado, ordenó lo antes dicho al guardia civil Cristóbal del Río, del puesto de El Real de la Jara. Este obedeció y, efectuándolo con repugnancia, no pudo terminar, y entregó la tijera al jefe de Falange de Brenes, que terminó la operación. Y entre este y el sargento terminaron pelándole la cabeza”.

La terrible escena, localizada por el historiador José María García Márquez en los archivos militares de Sevilla, no es un caso aislado. El problema o la excusa es que, pese a las vejaciones, torturas y violaciones que sufrieron las mujeres en la guerra y el franquismo, existen muy pocos testimonios escritos que delaten la barbarie, y mucho menos estadísticas que remuevan la conciencia colectiva. Algunas esquivaron la cárcel, otras lograron sobrevivir, pero todas fueron denigradas por el régimen fascista. Y nadie, sin embargo, las ha reconocido como víctimas, nadie les ha pedido perdón, nadie las ha escuchado. La Ley de Memoria Histórica también se olvidó de ellas.

“Sufrieron una experiencia más dramática que la cárcel”, dice la Junta

La mayoría ya ha muerto, pero aún vive y con muchas ganas de hablar quien fue rapada y paseada por el pueblo como un trofeo, quien tuvo que tragar aceite de ricino para purgar el “alma comunista” y fue humillada sólo por ser mujer. “Bastante tiempo estuve callada, cuando no se podía hablar. Que se entere todo el mundo de lo que pasamos”, afirma con orgullo, a punto de cumplir 90 años, Ana Zamudio, de Torre Alháquime (Cádiz). Entonces tenía 15 años.

La Junta de Andalucía, por primera vez, indemnizará a estas mujeres con 1.800 euros. “Nuestro objetivo es resarcir esas vejaciones, que eran una violencia específica contra las mujeres; a un hombre no lo rapaban ni lo paseaban desnudo o con una bata blanca, como si estuviera loco, ni le daban aceite de ricino para que se le soltara el vientre”, explica el comisario de Memoria Histórica de la Junta, Juan Gallo.

“Cuando hemos leído libros como el de Pura Sánchez [Individuas de dudosa moral, Crítica, 2009] nos hemos dado cuenta de que nos faltaba aún por reparar a estas víctimas, que sufrieron una violencia más dramática incluso que estar en la cárcel”, añade. De hecho, de las 2.742 indemnizaciones concedidas a represaliados en Andalucía, en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, sólo el 5% han sido recibidas por mujeres, cuando fue el colectivo con el que los falangistas más se ensañaron, arengados, además, por Queipo de Llano.

Los falangistas las usaron como trofeo para mofarse de los vencidos

El clima de terror era tal que muchas pusieron en riesgo sus vidas. Antonia Moreno se arrojó a un pozo de 12 metros en la casa donde servía cuando fueron a detenerla, relata el historiador García Márquez. A su marido lo habían matado y ella ya había estado en prisión. Ese día sobrevivió y fue arrestada otra vez.

Castigo femenino

Según Pura Sánchez, se trata de una violencia cualitativa, un castigo femenino que se repite en todas las guerras. “Desde Troya hasta Darfur, las mujeres son el medio y el mensaje que usan los vencedores, y que ofende a los vencidos; las despersonalizan, son individuas y sujetas”, sostiene.

Y así era. Aparte de raparlas, o subirlas en un borrico mientras evacuaban o vomitaban por el efecto del aceite de ricino, se las obligaba a pasearse cantando el “Cara al Sol” y saludando brazo en alto, al estilo fascista, como las mujeres de Montilla (Córdoba), cuya fotografía ilustra la portada del libro Los puños y las pistolas, de Arcángel Bedmar, uno de los pocos documentos gráficos que dan fe de estas atrocidades.

Fernando Romero, miembro del grupo de trabajo Recuperando la Memoria de la Historia Social de Andalucía, de CGT, adelanta a Público historias espeluznantes de una investigación inédita, elaborada junto a Pepa Zambrana, de la Asociación Memoria Histórica y Justicia de Andalucía, sobre la represión en El Gastor, un pueblo de Cádiz.

Sólo allí, según los testimonios, unas 40 mujeres fueron vejadas. Entre ellas, María Torreño, la mujer de un concejal socialista, y su hija Fraternidad Hidalgo. A Fraternidad, de 21 años, la maltrataron con tanta saña que perdió el hijo que esperaba, la dejaron ciega y murió al poco tiempo como consecuencia de las torturas. A Frasquita Avilés, una mujer que rechazó a un falangista que se había enamorado de ella, la violaron en el cementerio después de muerta. “Y se repite el esquema en todos los pueblos”, afirma Carlos Perales, historiador y director de la Delegación de Ciudadanía de la Diputación de Cádiz, que recopilará todas las investigaciones en la provincia. “La indemnización es lo de menos añade, lo importante es que se las reconozca como víctimas; fueron tan humilladas que muchas ni se atreven a decir que fueron violadas”.

A la humillación, además, se sumaba la rapiña. “Les quitaban todo, muebles, ropa y no tenían nada para comer; por eso muchas se dedicaban al estraperlo”, reflexiona Raquel Zugasti, que ha participado en la exhumación de una fosa de Málaga.

Tribunales militares

A veces, los abusos eran tan extremos y descarados que llegaban a los tribunales militares. Cuenta García Márquez que Ana Lineros, conocida como la niña de Pavón, fue asesinada cuando estaba dando a luz. Su ex marido, Andrés Díaz, un falangista sevillano del que se separó porque este era homosexual, la sacó de la cárcel, ya rapada, y la asesinó. Pese a ello, el falangista fue absuelto y la víctima, en la sentencia, fue “considerada peligrosa” por roja. “Se quiso ocultar algo tan tremendamente duro que incluso en los documentos oficiales se usan eufemismos, como en avanzado estado de gestación“, afirma el historiador.

Según Pura Sánchez, no se tenían en cuenta las declaraciones a favor de la víctima y pesaban más los testimonios inculpatorios de ellos que los de ellas. “El testimonio de las mujeres, devaluado, sólo servirá para inculpar a mujeres, rara vez a hombres”, recoge en Andalucía en la historia (Centro de Estudios Andaluces).

Más allá de los testimonios orales, los expedientes militares son las escasas pruebas documentales de la barbarie, muchas veces aireada por las luchas intestinas entre los falangistas. Como en el caso de Benamahoma (Cádiz) descrito por Francisco Espinosa en La Justicia de Queipo: el expediente abierto a un cabo acusado de violaciones acaba implicando a un destacado franquista, Fernando Zamacola. En Torre Alháquime, Fernando Romero explica cómo en un relevo local de la Falange, el jefe que entra califica al saliente en un informe como extorsionador, borracho y violador.

Faltarán testimonios escritos, puede ser, pero no suficientes vejaciones para reconocer oficialmente que ellas también fueron víctimas de Franco.

Debemos pedir perdón por nuestro silencio

CECILIO GORDILLO, coordinador del grupo de Memoria Histórica de CGT-A

La humillación pública de las mujeres por medio del “rapado y/o la ingesta de aceite de ricino” y de la violencia más detestable (violación) a la que llamaba a través de las ondas Queipo de Llano, el general golpista enterrado bajo una Virgen y que tan buenos resultados consiguió terror generalizado, será reconocida oficialmente como argumento para ser declaradas víctimas del franquismo.

Que recuerde, hasta el momento no hay una sola mención a este numeroso grupo de víctimas, ni en la Ley de Memoria Histórica, ni en los muchos decretos, órdenes o acuerdos de los diferentes gobiernos y parlamentos tomados en los últimos años, y no será por desconocimiento, pues cada vez hay más investigaciones y estudios publicados, y algunos llevamos años reivindicándolo.

Reconocer, mediante un decreto, la existencia de este tipo de actos criminales es todo un avance que rompe el estrecho sendero que marcaba el concepto “privado de libertad” como el único que daba derecho al reconocimiento y al homenaje oficial. Más allá de la indemnización, algunos estamos por perdirles perdón por escrito por el tiempo de silencio transcurrido.

Fuente: Público.

IU pide la revisión del proceso judicial a Miguel Hernández

exige anular la condena

IU pide la revisión del proceso judicial a Miguel Hernández

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Foto: ep

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

El grupo IU-CM presentará una moción en los ayuntamientos de la región para apoyar la petición para que el Ministerio de Justicia revise el proceso judicial del poeta Miguel Hernández y se anule su condena, al entender que sería una forma de “resarcir y limpiar la memoria de uno de los poetas más prolíficos y reconocidos en la literatura universal”.

Según informó este domingo IU-CM, el 18 de enero de 1940 el Consejo de Guerra Permanente condenó a muerte a Miguel Hernández. “La condena fue conmutada por la pena de 30 años de prisión con el único objetivo de que fuera ignominiosamente exterminado, y así fue, pues el poeta fallecía el 28 de marzo de 1942 en la prisión de Alicante a consecuencia de una grave enfermedad”, explicaron.

Este año se conmemora el centenario de su nacimiento, por lo que sería “el momento idóneo para homenajearle” y, sobre todo, “limpiar y recuperar su memoria”. “Los cargos que motivaron la sentencia, como tener antecedentes izquierdistas, dedicarse a actividades literarias y ser miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas en ningún caso justifican la pena”, aseguraron.

Por ello, IU-CM propondrá en la moción apoyar la iniciativa de la familia de Miguel Hernández y de todos los grupos sociales y cívicos que se han sumado a la petición de la Declaración de Reparación y Reconocimiento del Poeta, así como apoyar a la Fundación Pública Miguel Hernández para entablar un recurso de revisión de sentencias penales firmes.

Finalmente, IU-CM instó al Gobierno central a que “cumpla lo acordado en la Proposición No de Ley aprobada por el Congreso de los Diputados para que se declare 2010 como el año de Miguel Hernández, se impulse el mayor número de actividades para conmemorar el centenario de su nacimiento y participe en la difusión de la vida y obra del poeta”.

Fuente: Europa press.

Presos del silencio

El gobierno de Franco no se detuvo en la victoria militar sobre los ciudadanos fieles a la República. Tras el fin de la Guerra Civil impuso todo un entramado destinado a borrar de la sociedad y aún de la propia memoria de los afectados toda huella de sus ideales de libertad y democracia. La represión impuesta ofrecía pocas alternativas para los que no pudieron huir al exilio: cárcel, muerte o silencio. “Presos del Silencio” es una película documental que reconstruye este episodio de nuestra memoria colectiva a través de los recuerdos de algunos de los supervivientes y familiares. Acompañándoles por los escenarios naturales en los que aconteció este drama se evocan aquellos años en los que miles de familias sufrieron la tragedia de vivir. Presos del Silencio.

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