“Se ensañaron con ellas por rojas y por mujeres”

El drama 'La voz dormida', de Benito Zambrano, homenajea a las presas de las cárceles franquistas


SARA BRITO SAN SEBASTIÁN 22/09/2011 08:00

Benito Zambrano posa junto a las protagonistas del filme. HUMBERTO BILBAO

Benito Zambrano posa junto a las protagonistas del filme. HUMBERTO BILBAO

Que no le digan a Benito Zambrano (Lebrija, 1965) que es maniqueo, por mucho que en su película La voz dormida los fascistas parezcan personajes extraídos de un cómic caricaturesco, y los buenos sean bellos, valientes, dotados de una gracia natural. El director de Solas argumenta: "Cuando cuentas una historia, siempre hay protagonistas y antagonistas. Necesitas un enfrentamiento. Quería hablar desde el punto de vista de los perdedores y, más concretamente, de las mujeres que perdieron la guerra, con las que el ensañamiento fue doble: por rojas y por mujeres", explica el director. Para Zambrano ha llegado la hora de despertar las voces de los vencidos: "Durante los 40 años de franquismo la historia la contaron los fascistas, los vencedores. En términos cuantitativos los demócratas aún estamos en desventaja", afirmó ayer a Público.

No esperen equilibrio, ni distancia alguna en La voz dormida, adaptación del libro homónimo de Dulce Chacón que fue ayer presentada en la competición oficial, porque para Zambrano "el arte no tiene por qué ser equilibrado". Eso que se lo dejen a las Cortes, dice. "El arte es la expresión de alguien y sus ideas y yo aquí doy mi punto de vista. Si cuentas historias tienes que comprometerte. ¿Acaso se le dice algo a Polanski porque no haya nazis buenos en El pianista?", pregunta el realizador andaluz. "Esto es porque los nazis no ganaron y fueron otros los que contaron la Historia", insiste. "Lo que la película quiere decir es que esa guerra nunca debió haber ocurrido. España tiene que hablar de su pasado reciente, que es parte de nuestro presente, porque en este país pasaron cosas muy crueles".

"Quería hablar desde el punto de vista de los perdedores"

Hortensia (interpretada por Inma Cuesta) vive encerrada en condiciones miserables en una cárcel de mujeres en Madrid. Son los primeros años de la posguerra española y la dictadura vive una etapa feroz de represión y aniquilación de republicanos. De Córdoba llega su hermana, Pepita, interpretada por María León, joven actriz de grandes ojos, que es ya firme candidata a hacerse con la Concha de Oro, incluso con el Goya a la mejor actriz revelación. Pepita, inocente y andaluza de la rama salá, intentará por todos los medios salvar a su hermana embarazada, al tiempo que empieza a verse involucrada en la lucha política por pura filiación emocional y familiar. "Pasaba mucho en aquellos años: a no ser que te desligaras de tu familia, todos tenían obligatoriamente que tomar partido. La otra opción era entrar en una amnesia colectiva, que es lo que pasó con la gran mayoría del país que tuvo que hacerlo para sobrevivir", apunta Zambrano.

Lágrimas sin fin

La película expone sus cartas desde el inicio, en el que Zambrano deja bien claro el territorio que vamos a pisar: aparece el primer fusilamiento, las presas cantan La Internacional y conocemos a unas monjas y guardas fascistas más propias de un filme grotesco de Álex de la Iglesia. Las primeras lágrimas empiezan entonces, antesala de la orgía de dolor y congoja del filme.

"Durante el franquismo la historia la contaron los fascistas"

En efecto, La voz dormida, preseleccionada junto a Pa negre y La piel que habito para ser la opción española a los Oscar, es quizás una de las películas más lacrimógenas del último cine español. En las antípodas de Pa negre, que se llevó en 2010 el premio a mejor actriz para Nora Navas en este mismo festival. Mientras que aquel filme, también centrado en las mujeres de la posguerra, era capaz de crear una fábula sobre la oscuridad moral y el dolor de aquellos años (sin enseñar apenas nada y contándolo, sin embargo, todo), La voz dormida parece no conocer el fuera de campo, Zambrano prefiere no fabular, sino mostrar y exhibir, ignorando que el horror difícilmente puede ser recreado. "Nunca habrá presupuesto suficiente para conseguir que los actores aparezcan tan famélicos como en el Holocausto o en nuestras cárceles", asumía ayer el propio Zambrano.

El director se defendió asegurando que lo que sale en la película "se queda pequeño comparado con lo que verdaderamente ocurrió", y basa sus argumentos en las entrevistas que realizó a presas de las cárceles franquistas.

Nota aparte merecen las interpretaciones de las dos actrices protagonistas. Ayer insistieron en escenificar su amistad y compenetración llamándose "hermana" la una a la otra. Porque, independientemente de la línea que Zambrano escoge para su película, nadie niega que moldea a las actrices con mano maestra. "Benito sabe de entrañas", apunta María León. Ambas concluyeron: "Esta película es para nuestros abuelos y bisabuelos".

"El arte no tiene que ser equilibrado", se defendió el director andaluz

Por último, la china 11 Flowers, de Wang Xiaoshuai, plantea otra revisión histórica del pasado, aunque desde las antípodas de La voz dormida. Cuenta la represión de la Revolución Cultural en un pueblo de la China rural, desde los ojos de un niño que conoce a un asesino prófugo. Inteligente, hermosa, pero también esencialmente aburrida y sin enganche, podría ser el clásico filme bisagra que abra acuerdos en el jurado del festival.


Público

Madrid examina sus archivos sanitarios

La investigación del robo de niños en España

La comunidad inicia un estudio estadístico de fallecimientos entre 1961 y 1971

M. ALTOZANO - Madrid – 22/12/2010

imágenes MATSLa Comunidad de Madrid ha iniciado una investigación estadística en sus archivos sanitarios sobre el robo de niños durante el franquismo que después, supuestamente, eran dados en adopción.

La Comunidad de Madrid ha iniciado una investigación estadística en sus archivos sanitarios sobre el robo de niños durante el franquismo que después, supuestamente, eran dados en adopción. El objetivo, según una carta enviada a una de las familias afectadas, es estudiar y determinar la “oportunidad y pertinencia” para remitir el caso “a los órganos judiciales que sean competentes en esta cuestión”. La Fiscalía de la Audiencia Nacional anunció a los afectados hace dos semanas que se opondría a que el caso se investigara en ese tribunal, como propusieron dos juzgados de Madrid, pero se dirigió al Ministerio de Justicia para que les ayudara en sus pesquisas. Ayer mismo, los familiares solicitaron una entrevista con el ministro Francisco Caamaño.

La plataforma de afectados asegura que tiene documentados unos 300 casos de robos cuyo supuesto falso fallecimiento se comunicó a sus padres y que luego fueron entregados en adopción a otras familias. Tras la inhibición de dos jueces a favor del juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional -desde el que el juez Baltasar Garzón lanzó la mayor investigación sobre los crímenes de la Guerra Civil y la dictadura- el caso está pendiente de que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo decida a qué órgano judicial corresponde la competencia para investigar el caso.

En su carta al Ministerio de Justicia, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, explicó que los delitos denunciados por los familiares no se encontraban en el catálogo de los que corresponde investigar y juzgar a la Audiencia Nacional, pero apoyándose en la Ley de Memoria Histórica, solicitó al ministerio que apoyara “sus legítimas pretensiones” mediante la creación de una oficina específica de atención a las víctimas de estos robos así como “la adopción de las normas reglamentarias precisas que faciliten la investigación” de esos casos.

La Subdirección General de Archivos, dependiente de la Vicepresidencia de la Comunidad de Madrid ha iniciado un estudio estadístico sobre “los fallecimientos de bebés producidos en la Maternidad Provincial de Madrid durante la década comprendida entre 1961 y 1971″. Además de ese centro, los supuestos robos también se produjeron en otro centro madrileño, el hospital de San Ramón, también cerrado.

Uno de los primeros casos investigados es el de Beatriz Soriano, supuestamente fallecida de otitis tras su nacimiento, en enero de 1964. La comunidad ha enviado a su hermana Mar Soriano, coordinadora de la plataforma de afectados, los asientos de otros bebés fallecidos en las mismas fechas, algunos de ellos por esa misma enfermedad que, según Alfonso Delgado, ex presidente de la Asociación Española de Pediatría, es difícil que pueda producir por sí sola y sin ninguna complicación, la muerte de un bebé.

Fuente:El País (imágenes MATS)

Fuente: MATS

Una película narra la historia de las presas republicanas en Saturrarán

Una película narra la historia de las presas  republicanas en Saturrarán

Última actualización 22/10/2010@17:15:28 GMT+1

El filme, Estrellas que alcanzar, dirigido por Mikel Rueda, cuenta el drama de miles de mujeres encarceladas en el penal franquista de Saturrarán entre 1937 y 1944, cuyas penalidades han sido durante muchos años silenciadas. Algunas perdieron la vida mientras otras muchas tuvieron que sufrir el desgarro por separarles de sus hijos.

NUEVATRIBUNA.ES 22.10.2010

Emotiva, dramática y cruel como la vida misma, la que vivieron todas aquellas mujeres encarceladas en Saturrarán donde se las vejó y maltrató hasta límites insospechados. La película Estrellas que alcanzar, dirigida por Mikel Rueda, que se estrenó este jueves en el Coliseo de Bilbao, es un homenaje a todas aquellas presas, un retazo de la memoria de una de las etapas más negras de la reciente historia de España y un recordatorio de la crueldad con la que el régimen de Francisco Franco se ensañó con sus víctimas.

Saturrarán, entre Vizcaya y Guipúzcoa, a orillas del Cantábrico, fue a comienzos del siglo pasado un balneario de seminaristas que se convirtió en cuartel una vez iniciada la Guerra Civil. En diciembre de 1937, las tropas sublevadas tomaron las instalaciones convirtiéndolo en un penal de mujeres republicanas “altamente peligrosas”. Desde entonces y hasta el año 1944, unas cuatro mil presas de entre 16 y 80 años fueron recluidas en ese lugar. Según el registro, allí murieron 116 mujeres y 56 niños. Otros tantos fueron separados de sus madres por la fuerza mientras ellas sufrían los castigos de las monjas mercenarias.

En 2007, el Gobierno vasco quiso rendir homenaje a esas mujeres en un acto que contó con la intervención del entonces consejero de Vivienda y Asuntos Sociales, Javier Madrazo. Él mismo recuerda en su blog, tras asistir a la proyección de la première de la película, las palabras que pronunció rememorando algunos testimonios de presas:

“En diez días murieron treinta y dos criaturas en Saturrarán. El día que murió mi hija, las monjas dijeron: ¡un angelito que adorará Dios! ¡Esto es una gloria! Entonces yo les arranqué el tocado y les eché fuera. Y ellas no me dejaron ir al entierro”.

“El recuerdo más nítido que guardo de Saturrarán es la desesperación y el llanto de las madres que enterraban a sus hijas e hijos, o les despedían conscientes de que nunca más les verían. Era terrible, durante mucho tiempo, y todavía hoy, con casi noventa años, tengo pesadillas”.

Relatos anónimos que la película engarza para plasmar la vida ficticia de una de esas madres. Es una apuesta a favor de la memoria histórica, un largometraje de “cine comprometido”, tal y como destacó el productor de Baleuko, Eduardo Barinaga, que reabre las heridas pero que a la vez es un canto a la esperanza.

El filme cuenta las penurias que pasaron aquellas madres, hermanas e hijas de republicanos y las teorías que aplicó el psiquiatra del régimen, el Doctor Vallejo Nágera, para abolir el comunismo. Entre otras, separar a las madres de sus hijos para darlos en adopción a las familias falangistas o al Auxilio Social.

Cómplices de ese delirio fascista, las monjas cumplían a rajatabla las órdenes de los militares sublevados. Convertidas en vigilantes de las presas, las religiosas cometieron los más terribles atropellos contra los derechos humanos. Robaban los alimentos que enviaban los familiares, negaban la leche a los niños para su manutención, censuraban la correspondencia e inflingían los correspondientes castigos en celdas inundadas donde sus víctimas eran sometidas a dieta de pan y agua.

Estremecedor relato el de esta película que muestra un eslabón más de lo que fue el genocidio franquista, un genocidio que es necesario recordar aunque sólo sea para rendir homenaje a todas esas víctimas del horror.

Fuente: Nueva Tribuna.

Una primera ‘rapada’ ya espera indemnización

Una víctima de las vejaciones franquistas solicita a la Junta de Andalucía 1.800 euros acogiéndose a un reciente decreto

FRANCISCO ARTACHO SEVILLA 22/10/2010 08:20

Mujeres peladas' en la localidad cordobesa de Montilla.Público

Mujeres peladas’ en la localidad cordobesa de Montilla.Público

Nació en 1919. Con sólo 20 años fue sacada de su casa, en Casteldeferro (Granada), para ser rapada. Las autoridades falangistas le prohibieron cubrirse la cabeza y ocultar su cabeza pelada. Para más escarnio, fue obligada a barrer las calles del pueblo, para que todos pudieran verla. Su marido fue encarcelado ese mismo año, en 1939. También su hermano, que murió en la cárcel.

Esto es lo que asegura que padeció la primera mujer vejada por el franquismo que ha solicitado a la Junta de Andalucía ser indemnizada con 1.800 euros, acogiéndose de este modo al decreto aprobado por el Gobierno andaluz el pasado mes de septiembre. La solicitud fue entregada en Almería el 15 de octubre. La víctima no sabe leer ni escribir, por lo que sólo pudo estampar su huella dactilar en el escrito.

Ahora una comisión se encargará de comprobar la veracidad de la historia. En caso de ser cierta, M. T. L. se convertirá en la primera mujer en España vejada por el franquismo que, además de ser indemnizada económicamente, será reconocida legalmente como víctima.

Ni siquiera la Ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, dio cabida a estas formas de represión ni a sus víctimas: mujeres que fueron rapadas, obligadas a ingerir aceite de ricinoun fuerte laxante, violadas… Y todo un catálogo de delitos contra la intimidad, el honor y la propia imagen, según recoge el decreto andaluz.

Un mes del decreto

Ayer se cumplió justo un mes desde que la Junta de Andalucía aprobó el decreto, que no entró en vigor hasta un día después de su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, el pasado 13 de octubre. Por el momento sólo M. T. L ha solicitado ser indemnizada. No se prevé que sean muchas más las que pidan ser resarcidas con los 1.800 euros por las humillaciones y vejaciones que, de forma organizada, el franquismo llevó a cabo en todo el país. Desde la Consejería de Justicia creen que no se recibirán más de diez solicitudes, ya que la mayoría de estas mujeres han fallecido.

Vomitivo para el PP

El decreto andaluz, tras su aprobación, no tardó en recibir el ataque frontal del Partido Popular y la derecha mediática. El consejero de Presidencia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, calificó estas indemnizaciones de “vomitivas”. Además, los conservadores andaluces se negaron a votar en el Parlamento autonómico una declaración de apoyo al decreto, que salió adelante con los votos de PSOE e IU. Ni si quiera se molestaron en pulsar el botón de la abstención. Según explicó un portavoz conservador, en esa votación no les iba “nada”.

Las vejadas por el franquismo en Andalucía tendrán sólo hasta el 14 de enero, tres meses, para acogerse al decreto. “Tiempo suficiente” para solicitar la indemnización, según la Junta de Andalucía.

Fuente: Público.