Medio millón de familiares de represaliados piden la nacionalidad española

Medio millón de familiares de represaliados piden la nacionalidad española

503.439 hijos o nietos de víctimas de la Guerra Civil o la dictadura se han acogido a la Ley de la Memoria Histórica

PÚBLICO.ES Madrid 30/03/2012

La ley de Memoria Histórica comienza a dar sus frutos para los hijos y nietos de los represaliados durante la Guerra Civil española y la dictadura. Entre 2008 y 2011 , más de medio millón de personas (503.439) solicitaron la nacionalidad española acogiéndose a la disposición adicional séptima de la ley de Memoria Histórica de 2007 por la que se  establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura.

La Ley de Memoria Histórica estableció como beneficiarias a las personas cuyo padre o madre hubiese sido español y a los nietos de quienes perdieron la nacionalidad o tuvieron que renunciar a ella debido al exilio entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955. 

Concretamente, el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación señaló que se han presentado 503.439 solicitudes de opción a la nacionalidad española. De ellas, se han aprobado 241.763 (el 48,02%), aunque, puntualiza, "hay un número importante de solicitudes que se encuentran en fase de estudio o pendientes de presentación de documentación" que no siempre es fácil de conseguir.

Para las solicitudes validadas, se han expedido hasta ahora 164.509 pasaportes, número que el Ministerio explica por que "no todas las personas que han optado a la nacionalidad española han necesitado viajar".

Por zonas geográficas, la inmensa mayoría de las solicitudes, 477.462 (el 94,84%), se presentaron en Iberoamérica . Por lo que respecta al supuesto previsto al que se acogieron, también una inmensa mayoría, 464.858 (el 92.34%), correspondieron a los hijos de padre o madre originariamente español.

Público

Enjuiciar el franquismo lleva a Garzón al banquillo

Solo cinco días después de que quedara visto para sentencia el juicio por ordenar la intervención de las comunicaciones entre varios de los imputados en el caso Gürtel en prisión y sus abogados, Garzón se enfrenta a una petición de 20 años de inhabilitación formulada por la acusación popular, que ejercen conjuntamente el sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad.
 
| Actualizado 23 Enero 2012 – 14:44 h.

 

El juez Baltasar Garzón volverá a sentarse el próximo martes 24 de Enero en el banquillo del Tribunal Supremo acusado nuevamente de un delito de prevaricación, en esta ocasión por haberse declarado competente para investigar los crímenes del franquismo.

Manos Limpias, sin representación en ningún centro de trabajo, tiene como secretario general al exdirigente de la formación ultraderechista Fuerza Nueva Miguel Bernad, mientras que Libertad e Identidad se define en su página web como "un grupo de ciudadanos de todos los rincones de la geografía española" que reclaman "un modelo moral más sólido" y el "redescubrimiento" de la nación española.

La causa llegó a contar con una tercera acusación, ejercida por Falange Española de las JONS, que se querelló contra el juez por considerar que la investigación abierta por este "perjudicó significativamente la imagen del partido" y que luego fue expulsada del procedimiento por no subsanar a tiempo los defectos formales advertidos por el instructor en su escrito de acusación.

Frente a las acusaciones, tanto la defensa de Garzón -que estará representado por el abogado Gonzalo Martínez-Fresneda- como la Fiscalía pedirán la absolución del acusado, al considerar que no cometió delito alguno.

El 16 de octubre de 2008, Baltasar Garzón, entonces al frente del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, se declaró competente para investigar las denuncias de 22 asociaciones de familiares de desaparecidos durante la Guerra Civil y el franquismo y autorizó la apertura de 19 fosas en toda España, entre ellas la que se creía albergaba los restos de Federico García Lorca.

En el auto, el juez apuntaba como responsables de los hechos a 35 altos cargos del régimen franquista, incluido el dictador Francisco Franco, cuyo certificado de defunción solicitó a efectos de declarar la extinción de la responsabilidad penal.

La Fiscalía recurrió la decisión de Garzón y, el 28 de noviembre de 2008, el pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acordó, por catorce votos contra tres, declarar que Garzón carecía de competencia para asumir esa investigación y que debían ser los Juzgados de cada demarcación los que decidieran sobre la apertura de las fosas.

El 27 de mayo de 2009, el Tribunal Supremo admitió a trámite la querella por prevaricación presentada contra el juez por Manos Limpias y designó instructor de la causa a uno de los más destacados representantes del ala progresista de la judicatura española, Luciano Varela, que un año después, el 12 de mayo de 2010, abrió juicio oral a Garzón.

En sus resoluciones, Varela sostiene que el juez "era consciente de que carecía de competencia" para investigar los crímenes del franquismo y de que "no existían hechos con relevancia penal" que justificaran la apertura de la causa, y le acusa de ignorar deliberadamente la Ley de Amnistía de 1977.

Varela sostiene que el juez "era consciente de que carecía de competencia" para investigar los crímenes del franquismo y de que "no existían hechos con relevancia penal" que justificaran la apertura de la causa

La sesión inicial del juicio que comenzará el próximo martes estará dedicada a la exposición de las cuestiones previas que aleguen las partes, y no será hasta el martes siguiente, día 31, cuando tenga lugar el interrogatorio del acusado.

Los días 1, 2, 6, 7, 8 y 9 de febrero han sido reservados para la declaración de la veintena de testigos propuestos por la defensa de Garzón, la mayoría de ellos representantes de asociaciones para la recuperación de la Memoria Histórica.

Por último, el 13 de febrero se practicará la prueba documental, las partes expondrán sus conclusiones y leerán sus informes finales y Garzón podrá hacer uso de su derecho a la última palabra antes de que el juicio quede visto para sentencia.

La vista, a la que asistirán varios observadores internacionales de organizaciones defensoras de los derechos humanos, se celebrará en el salón de plenos del Supremo, donde se ha reservado un centenar de plazas para el público.

Nueva Tribuna

La cárcel de Carabanchel vuelve a caer en el olvido

La cárcel de Carabanchel vuelve a caer en el olvido

Urbanismo. El Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Interior incumplen la promesa de equipamientos en el solar de la prisión

DIEGO BARCALA Madrid 15/01/2012 08:00


El exministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón se apretaron las manos el 16 de junio de 2008 con la satisfacción de enterrar para siempre de la memoria colectiva del barrio de Carabanchel la historia de su emblemática cárcel. A cambio del olvido ofrecieron a los vecinos todo tipo de contrapartidas: un hospital, guarderías, bibliotecas, centros de mayores, viviendas protegidas, zonas verdes y oficinas que revitalicen el mercado laboral del barrio. Para culminar el intercambio, el exministro envió las excavadoras para derribar por completo la prisión a los cuatro meses de la firma. Tres años y medio después de la escenificación del acuerdo entre exalcalde y exministro (la firma se produjo un año después con la cárcel ya derribada), nada de lo prometido a los vecinos tiene apariencia de cumplirse a corto plazo.

La cárcel de Carabanchel fue inaugurada en 1944 para albergar a presos políticos. Esa fue su lúgubre función hasta la amnistía de 1977 y después alargó su vida como prisión de reos comunes hasta 1999. Los muros de esa araña de ladrillo marcaron a fuego la fisionomía del barrio. De sus celdas salieron una madrugada de septiembre de 1975 los últimos fusilados por el Gobierno franquista por poner un ejemplo de su simbolismo. Las viviendas de la colindante avenida de los Poblados y del vecino parque Eugenia de Montijo albergaron a numerosas familias de reclusos que con la cárcel cerrada exigieron un nuevo barrio para una nueva vida.

El Ayuntamiento responsabilizaba hasta el pasado año a Interior del incumplimiento

Papel mojado

"Parece que nadie tiene prisa. El convenio que firmaron se quedó en papel mojado, sin ningún desarrollo", explica el portavoz de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto, Pedro Casas. El Ayuntamiento culpa al Ministerio de la parálisis de la remodelación prometida para el solar de 172.164 metros. De hecho, en una carta enviada el pasado 22 de marzo a la Asociación de Vecinos de Aluche por parte de la concejal del distrito, Begoña Larrainzar, el Consistorio acusa a Instituciones Penitenciarias (propietaria del suelo) de negar la cesión de la parcela correspondiente al futuro hospital. "Al no incluirse [en el proyecto de reparcelación] el borrador de convenio para la cesión anticipada del suelo donde estaba prevista la construcción del futuro hospital, el Ayuntamiento entiende" que se "rechaza la propuesta", dice la misiva.

La Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP) confirma que las obras están paradas sin plazo determinado para su inicio por encontrarse el terreno actualmente "en proceso de reparcelación". Los vecinos, que llevan reclamando un hospital para el barrio desde hace 20 años, creen que detrás del olvido de los proyectos se encuentra la crisis. "Nunca han reconocido que haya habido un retraso en los trámites aunque es obvio que para construir las viviendas influye la crisis del ladrillo", añade Casas.

Instituciones Penitenciarias confirma que las obras están paradas sin plazo

El cambio de Gobierno, que ha teñido del mismo color político a todas las administraciones implicadas, puede agilizar el inicio de la construcción de los nuevos equipamientos sociales. El reparto de culpas desatado en los últimos años tiene su culminación en 2009. Después de modificar el Plan Parcial para recalificar los espacios de la antigua cárcel, el Ayuntamiento se decide a reclamar la titularidad del suelo del hospital para que la Comunidad de Madrid lo construya. Según el Área de Urbanismo del ahora Gobierno de Ana Botella, Instituciones Penitenciarias se excusa en que los terrenos pertenecen a "Patrimonio del Estado" y que no pueden ceder la parcela.

Hacinamiento del CIE

Después de décadas de lucha, la única transformación apreciable del complejo penitenciario ha sido la construcción junto a una comisaría de un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). La asociación de expresos del franquismo La Comuna, que reclama la creación de un centro cultural en Carabanchel que recuerde las torturas de la prisión, ha hecho suya la pelea por las condiciones de los extranjeros. "La resistencia por la dignidad del ser humano nos ha llevado a reclamar que los CIE no tienen razón de ser. Como dejó claro en diciembre el Juzgado de Instrucción número 6 de Madrid, el hacinamiento, el régimen carcelario, la falta de instalaciones… son denuncias que nosotros hemos incorporado a la asociación. Los derechos del preso son los derechos de un ser humano", denuncia Acacio Puig, expreso de Carabanchel en 1973 como militante de la Liga Comunista Revolucionaria.

El acuerdo entre Gallardón y Rubalcaba incluye la creación de un monumento "en recuerdo y homenaje a todas las personas encarceladas por defender los derechos y libertades que hoy garantiza la Constitución". Quizá para respetar este compromiso las excavadoras dejaron en pie una de las puertas de entrada a la prisión cuando se decidió derribar la cúpula, donde los vecinos querían crear un museo. "Lo único que queda en pie es el antiguo hospital penitenciario", advierten los vecinos.

Público

Memoria Histórica repasa la represión franquista en Burgos y La Rioja

 

El ciclo de conferencias se abre el viernes con una charla sobre la cárcel franquista de Valdenoceda

07.12.11 – 02:37 -

La memoria tiene quien le escriba

Culturas

La memoria tiene quien le escriba

Esta noticia pertenece a la edición en papel Ver archivo (PDF)

El Estado financiará con 56.200 euros dos proyectos de la Universidad de Oviedo centrados en las víctimas de la tortura bajo la dictadura franquista y en la geografía de la represión durante los años de la guerra civil en Asturias


 

08/12/2011 00:00 /

Está por ver si la agenda oculta de Rajoy y sus posibles recortes darán al traste con las subvenciones destinadas a actividades relacionadas con las víctimas de la guerra civil y el franquismo, pero por lo menos el próximo año la memoria histórica en Asturias sí tendrá quien le escriba, lo que permitirá dar continuidad a trabajos iniciados ya hace algunos años.

El Ministerio de la Presidencia aprobó días atrás la concesión de estas ayudas que incluyen dos proyectos presentados por la Universidad de Oviedo y que recibirán un total de 56.200 euros. Ambos trabajos de investigación, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE), deberán estar concluidos en diciembre del próximo año.

El primero de los proyectos lleva por título Represaliados políticos y resistentes antifranquistas. Víctimas de la tortura en Asturias . El trabajo, que recibirá una ayuda económica de 28.200 euros, tiene como invetsigador principal al profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo Rubén Vega y cuenta con la colaboración del periodista y realizador gijonés Alejandro Zapico.

El otro proyecto aprobado por el Ministerio de la Presidencia, con una dotación de 28.000 euros, tratará sobre la Geografía y la memoria de la represión. El trabajo estará dirigido por el geógrafo y profesor universitario Sergio Tomé, quien estará apoyado por la historiadora Amaya Caunedo, quien ya trabajó en la redacción del mapa de las fosas de la guerra civil en Asturias y que cuenta con trabajos centrados en este período histórico. Ambos trabajos suponen el 1% del total de ayudas concedidas por el Estado para la memoria histórica que suman 5,6 millones de euros y que permitirán financiar un total de 190 proyectos en toda España.

Las ayudas aprobadas por el Estado llegan después de que en el mes de agosto el Ayuntamiento de Gijón, gobernado por Foro Asturias, anunciara la rescisión de un convenio con la Universidad de Oviedo para investigar la represión franquista a partir de la fosa común del Sucu, ubicada en el cementerio de gijonés de Ceares.

“Queremos recoger testimonios de personas torturadas”, indicó el profesor Rubén Vega, quien añadió que su proyecto abarcará un amplio período cronológico que va desde el final de la guerra civil hasta la década de los años 70 del siglo pasado, coincidiendo con la denominada transición, una vez ya fallecido el dictador. “Vamos a ocuparnos de distintos episodios y de distintos perfiles”, señaló Vega en alusión a las víctimas de la represión bajo la dictadura franquista. En todo caso, según el investigador principal del proyecto Represaliados políticos y resistentes antifranquistas. Víctimas de la tortura en Asturias, los casos que serán estudiados, o bien afectaron a asturianos o tuvieron como escenario esta región.

En cuanto a Geografía y memoria de la represión , este proyecto permitirá dar continuidad al mapa de las fosas, levantado entre 2003 y 2010 por un equipo de investigadores del departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Oviedo, dirigidos por la profesora Carmen García. El mapa de fosas incluyó más de 300 de estos enterramientos, repartidos en 54 de los 78 municipios asturianos.

“Ahora se insistirá en cuestiones relacionadas con la geografía de esa represión”, explicó la historiadora Amaya Caunedo, una de las personas que trabajarán en este nuevo proyecto vinculado al departamento de Geografía.

“Hasta ahora era un trabajo positivista basado en datos, ahora se abordará un análisis más exhaustivo de todas las víctimas de la guerra civil en Asturias”, señaló Amaya Caunedo tras cifrar en “más de 26.000 personas” el número de fallecidos por parte de los dos bandos a lo largo de los quince meses durante los que se prolongó el conflicto bélico en Asturias, el último baluarte republicano del frente norte.

Durante los años en los que se llevó a cabo el mapa de las fosas de la guerra civil, los investigadores de la Universidad de Oviedo llevaron a cabo un amplio trabajo de vaciado de los archivos. Además de incorporar nuevas fosas que se conocieron tras la presentación del mapa en octubre de 2010, el proyecto incluye la sistematización de todos esos datos, su comparación entre municipios y zonas de Asturias, así como un amplio trabajo estadístico.

La Voz de Asturias