El Caudillo se queda en Guadiana

Los habitantes de una localidad de Badajoz deciden mantener su nombre por 495 votos frente a los 310 que pedían desterrar la referencia franquista

PÚBLICO.ES / AGENCIAS Badajoz 11/03/2012 22:16

El presidente del Gobierno extremeño, José Antonio Monago (i), descubriendo la placa conmemorativa de la independencia de la entidad local de Guadiana del Caudillo.

El presidente del Gobierno extremeño, José Antonio Monago (i), descubriendo la placa conmemorativa de la independencia de la entidad local de Guadiana del Caudillo.EFE

Seguir manteniendo un apellido franquista o no. Esa era la cuestión. Por eso, el Ayuntamiento de Guadiana del Caudillo (Badajoz), gobernado por el PP, ha pedido a sus conciudadanos que se pronuncien al respecto en una consulta popular que no ha despertado la mayor de las simpatías por parte de la oposición de PSOE e IU ni por parte de la  Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (Armhex).

El nombre del pueblo se mantendrá por más del 60% de los votos emitidos

Y el pueblo ha hablado. Y ha preferido mantener el nombre de la población tal y como estaba. 495 vecinos ha votado a favor de mantener la actual nomenclatura de 'Guardiana del Caudillo' – es decir el 60,5% del total de votos emitidos-,  310 a favor de cambiarlo para dejarlo en 'Guadiana' a secas; 6 para otras opciones alternativas; 4 nulos; y 2 en blanco. En total 817 ciudadanos han votado de un total de 2.500 habitantes, es decir que ha habido una participación del 32,6%.

Tras apostillar que "el resultado es lo de menos", el alcalde conservador Antonio Pozo ha realizado una "valoración muy positiva" porque "el pueblo ha hablado y ha decidido en una jornada totalmente sin incidentes y en libertad". "Ha sido lo que el pueblo quería, que es a lo que yo me comprometí, y ahora será ratificado en pleno", ha apostillado el regidor, quien ha recordado que él se ha "mantenido al margen" y no ha "hecho campaña" a favor de ninguna de las opciones.

Vulneración de la Ley de Memoria Histórica

La consulta ha conllevado las críticas de la ARMHEX, ya que a su juicio, la denominación de esta localidad -independizada recientemente del municipio de Badajoz- es totalmente ilegal, porque está en contra de lo que manifiesta la Ley de Memoria Histórica. Sin embargo también lo es la consulta popular que se está celebrando este domingo, ya que no ha seguido los cauces que marca la legislación vigente para este tipo de referendos.

La AEMHEX cree que se deberían haber seguido los cauces legales para convocar la consulta

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX) ha reiterado que este tipo de consultas han de convocarse "con todas las garantías legales". De igual modo, solicita a todos los grupos políticos y sociales "sensibles" de la localidad y a los vecinos a que "no" participen en ese "remedo de consulta".

La asociación argumenta que el procedimiento para la convocatoria de este tipo de "referéndum" debería haber contemplado "al menos", y una vez iniciado el procedimiento, "la adopción de las medidas procedentes en orden a la comprobación de los requisitos de la iniciativa, cuya certificación corresponde al Secretario de la Corporación".

También debería haber sido sometida, a su juicio, al pleno municipal la iniciativa de la solicitud cumplimentada; así como posteriormente haber sometido la misma a información pública, "por un plazo", mediante publicación en el Boletín Oficial de la Provincia y en el Diario Oficial de Extremadura, "para que cualquier persona física o jurídica pueda efectuar las alegaciones que considere procedentes", y simultáneamente haberlo comunicado a la Delegación del Gobierno, para que, también pueda formular alegaciones.

Añade que debería corresponder al Pleno del Ayuntamiento "ponderar" las alegaciones presentadas y, si procede, acordar por "mayoría absoluta" del número legal de miembros de la corporación la celebración de la consulta popular.

Según ARMHEX, el acuerdo habría de contener los términos "exactos" de la consulta, que ha de consistir "en una pregunta, redactada de forma inequívoca, a fin de que el cuerpo electoral se pueda pronunciar en sentido afirmativo o negativo". Por último, acordada la celebración de una consulta popular, el municipio debería haber solicitado –según la asociación– la preceptiva autorización al Gobierno de la nación, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 71 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local, y recuerda que en el presente caso "no consta esta autorización".

Un pueblo dividido

El alcalde de la localidad, el conservador Antonio Pozo, asegura haberse quedado "perplejo" al conocer que el PSOE había pedido al pueblo que no participara en la consulta. "Una cosa es que el PSOE esté siempre en contra de cualquier decisión del Ayuntamiento hagamos lo que hagamos, pero otra bien distinta es pedir al pueblo que no participe en esta consulta", ha lamentado.

Pozo ha reconocido que el ambiente en el municipio está "muy enrarecido" desde que se produjera la segregación oficial de Badajoz, materializada el pasado 25 de febrero.

La que fue entidad local menor Guadiana del Caudillo se convirtió en municipio independiente tras la autorización adoptada el pasado 17 de febrero por el Gobierno regional de Extremadura. Cabe recordar que el anterior ejecutivo regional, presidido por el socialista Guillermo Fernández Vara, no autorizó la segregación alegando que la mención 'El Caudillo' en un municipio independiente vulneraba la Ley de Memoria Histórica.

Los vecinos han constatado durante la jornada de votación la división existente en la localidad.

Los ciudadanos tenían tres opciones: el nombre actual, Guadiana a secas y un tercero de su cosecha

Según Jesús Moreno, esta polémica ha sido creada "por los políticos" y, por ello, le es "indiferente" el resultado. Para Francisco González hay "cosas más importantes" que esta consulta popular, "por ejemplo, el paro".

Por su parte, Juan Domínguez, que ha votado a favor de que siga el nombre actual, lo más importante es el "triunfo de la democracia", aunque esta consulta no es vinculante y solo servirá para que el Ayuntamiento conozca el sentir del pueblo.

"Yo creo que va a ganar el nombre de Guadiana del Caudillo", ha dicho Domínguez, una opinión que han confirmado otros vecinos que han preferido no dar su identidad, pero que insisten en que "siempre se ha llamado así y así debe seguir".

Público

El Grupo Socialista en la Diputación de Málaga va a exigir al Ayuntamiento de Cómpeta la retirada de un monumento falangista ubicado a pie de la carretera de la localidad

Mantienen un monumento falangista que alude a asesinatos de las “hordas marxistas”

Mantienen un monumento falangista que alude a asesinatos de las El Ayuntamiento tendría que haber retirado el monumento una vez aprobada la ley Contiene un texto dedicado "Al camarada Victoriano Ruiz Fernández de la F.E. de la JONS de Vélez-Málaga. Estudiante de derecho. ¡¡Presente!! Que a la edad de 18 años murió, por Dios y la patria".

El Grupo Socialista en la Diputación de Málaga va a exigir al Ayuntamiento malagueño de Cómpeta la retirada de un monumento falangista ubicado a pie de  la carretera de la localidad. El monumento incumple la Ley 57/2007 sobre la Memoria Histórica. En este se expone una placa en  que puede un texto de exaltación falangista que además contiene el símbolo del yugo y las fechas.

Texto del monumento
Al camarada Victoriano Ruiz Fernández. De la F.E. de la JONS de Vélez Málaga . Estudiante de derecho. ¡¡Presente!! Que a la edad de 18 años murió, por Dios y la patria. , en este lugar el 6 de febrero 1937. Homenaje de la F.E.T. y de la JONS de Cómpeta para perpetuar, tu eterna guardia sobre los luceros y la triste memoria del único asesinato ocurrido en este termino municipal durante el vandálico periodo rojo. Tu sacrificio no fue estéril. En España amanece. Honor a los mártires de la patria.

¡¡Arriba España!!

Ley de Memoria Histórica
“El objetivo de la ley sobre Memoria Histórica es reconocer y ampliar derechos a quienes padecieron persecución o violencia, por razones políticas, ideológicas o de creencia religiosa durante la Guerra Civil y la Dictadura; promover su reparación moral y la recuperación de su memoria personal y familiar, y adoptar medidas complementarias destinadas a suprimir elementos de división entre los ciudadanos, todo ello con el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales”, ha explicado el diputado socialista por la Axarquía Adolfo Moreno.

Exaltación de los enfrentados
Moreno ha recordado que el artículo 15 de la Ley dicta sobre los símbolos y monumentos públicos lo siguiente: “Las administraciones públicas, en el ejercicio de sus competencias, tomarán las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura (…) En el artículo 15.2, explica que no será de aplicación cuando las menciones sean de estricto recuerdo privado, sin exaltación de los enfrentados (…)”.

Retirada del monumento
Para los socialistas, queda demostrado, por tanto, “que en este caso existe exaltación de los enfrentados, además de contener símbolos de la Dictadura franquista”. “El Ayuntamiento tendría que haber retirado el monumento una vez aprobada la ley. Esperemos que la Corporación atienda nuesta petición”, ha manifestado el diputado socialista.

El Plural

El Gobierno de Rajoy se lava las manos sobre el futuro de los restos de Franco

La vicepresidenta zanja el tema en el Senado alegando que su Ejecutivo trabajará para que haya "consenso" al respecto, pero no explica en qué sentido buscarán acuerdos

El Gobierno de Rajoy se lava las manos sobre el futuro de los restos de Franco

Una “herencia no deseada”
El senador del PNV ha parafraseado el discurso económico del PP y le ha recordado a la vicepresidenta del Gobierno que el destino del cuerpo del dictador es “una herencia no deseada, pero les toca hincarle el diente”. “A ustedes les corresponde decidir qué hacer con los restos de Franco y con el informe de los expertos” ha dicho Zubia; y sobre el consenso que buscan, le ha recordado que “tienen mayoría absoluta” tanto en el Congreso como en el Senado.

Culpa del anterior Gobierno
La vicepresidenta ha zanjado el tema en su dúplica culpando al “Gobierno anterior” porque “esperó hasta el último minuto” en este aspecto y ha recordado que la comisión de expertos presentó su informe el 29 de noviembre, cuando el anterior Ejecutivo “estaba en funciones”. Así, Sáenz de Santamaría ha vuelto a señalar que sobre los restos de Franco “no hay unanimidad” entre los expertos y que su Gobierno “trabajará por ese consenso.

El Plural

El PP impide que la Diputación de Lugo retire los honores a Franco y la Falange

El PP impide que la Diputación de Lugo retire los honores a Franco y la Falange

MIÉRCOLES, 28 DE DICIEMBRE DE 2011   DIARIO PROGRESISTA


La abstención de 11 diputados del PP ha impedido que se haga efectiva la resolución para retirarle a Francisco Franco y a la Falange las distinciones honoríficas concedidas por la Diputación de Lugo durante la dictadura, iniciativa a favor de la cual votaron socialistas y nacionalistas, que gobiernan esta institución provincial.
El PP impide que la Diputación de Lugo retire los honores a Franco y la Falange

   El reglamento de la Diputación de Lugo sobre honores y distinciones estipula que su retirada sólo se podrá materializar si hay unanimidad de los grupos, puesto que las menciones también fueron concedidas por un acuerdo plenario unánime.
   Por ello, el presidente provincial, el socialista José Ramón Gómez Besteiro, ya ha anunciado que promoverá la reforma del reglamento y que se llevará al próximo pleno del mes de enero para poder materializar la retirada de los honores a Franco, a Pilar Primo de Rivera y a la Falange.
   El viceportavoz del PP, Fernando Pensado, exalcalde de Palas de Rei, fue el encargado de asumir la defensa de la postura popular sobre este expediente administrativo iniciado en el año 2009, a partir de una moción presentada por el grupo provincial del BNG. El diputado del PP advirtió de que su grupo "para nada va a recibir ningún tipo de lecciones democráticas" de socialistas y nacionalistas.
   "No vamos a ser meros comparsas del BNG, ni del PSOE", ha advertido para justificar la abstención de los 11 diputados provinciales presentes –se ausentó José Manuel Barreiro, también portavoz del PP en el Senado–.
   Pensado apeló a que el PP, "tiene criterio propio, actitud propia y fundamentación propia". "El PP siempre mira al presente y para el futuro. Lo de atrás procura siempre olvidarlo", ha justificado.
CRÍTICAS DE PSOE Y BNG
   Previamente, el vicepresidente de la Diputación de Lugo, el nacionalista Antonio Veiga, pidió a los ´populares´ que cuando se debata sobre este tipo de asuntos, "esté a la altura de las circunstancias y tenga las suficientes miras democráticos". "Pero no nos extraña –la postura del PP–", aseveró en relación a la iniciativa impulsada por el Bloque en 2009.
   También se refirió a las alegaciones que se presentaron contra la retirada de honores, que recordó que suscriben "un exsenador del PP, un exdelegado de la Xunta de Fraga", dijo en referencia a Alfredo Sánchez Carro, exdelegado de Presidencia en Lugo.
   "No engañen a la ciudadanía señores del PP, si no creen en el sistema democrático, díganlo de una vez por todos y suelten amarras con eso que parece que les ata al año 75", ha aseverado Veiga dirigiéndose a las bancadas ´populares´.
   Por su parte, el portavoz socialista, Manuel Martínez, ha lamentado que el PP "siga mirando para atrás y no se convierta en una derecha moderna". "Algún día tienen que dar ese paso y olvidarse del lastre que tienen de la dictadura, que quieran o no fue donde nacieron ustedes", les ha espetado a las filas ´populares´.
   Los nacionalistas pretendía, ha advertido Veiga, que se hiciera un "acto de justicia" para así "restituir el honor y la memoria de las 5.000 personas que sufrieron la represión en Lugo".
   Franco fue nombrado presidente de honoren 1944, título que se ratificó en 1945, mientras que en 1958 se le concedió la Medalla de Oro. Esta medalla se le entregó también a la sección femenina de la Falange y a Pilar Primo de Rivera, y en 1965 al frente de juventudes de la Falange.
 

Franco y Cuelgamuros: no tenemos derecho al olvido

| Actualizado 03 Diciembre 2011 – 13:15 h.

Con mejor o peor destreza, mi intención al escribir sobre nuestro pasado reciente no es deleitar, mucho menos complacer a mandarines, sino tratar de mantener viva la memoria sobre un crimen tan brutal e indescriptible como poco difundido, con seriedad, por los medios de comunicación globales. Se habla con toda justicia de los crímenes de Hitler, de la diáspora judía, de las purgas estalinistas, de la brutalidad de Mussolini, de los “errores y daños colaterales” cometidos y perpetrados por el “emperador” Bush, pero apenas se dice nada de la dictadura más sangrienta y castradora, tanto por su intensidad como por su extensión en el tiempo, que haya existido en la Europa del pasado siglo: La presidida por el asesino iletrado Franco Bahamonde, sobre cuyos restos inmortales acaba de emitir disparatado dictamen una comisión de cartujos.

Sí, es cierto, la guerra civil española es uno de los episodios históricos sobre los que más libros se han escrito, pero también uno sobre los que menos se ha leído. Hay miles y miles de libros sobre la cuestión, muchos de ellos ilegibles, otros honrados y una minoría serios y rigurosos que casi nadie, después de comprarlos por tal o cual recomendación, ha sentido, siquiera, la curiosidad de ojear. A estas alturas, la desinformación intencionada sobre la terrible represión franquista, sin parangón en ningún país de nuestro entorno: Al lado de Franco, Mussolini fue “santo varón”, llega a niveles tan increíbles como insultantes. Hoy, en esta España que presume de moderna y potente, la inmensa mayoría de los españoles cierra los ojos ante un periodo de horror como pocas naciones han conocido, nuestros chavales apenas saben quien fue Franco, incluso algunos de ellos –no tienen la culpa, es lo que oyen, lo que se les enseña en los centro oficiales de la democracia, públicos o concertados parasitarios- se atreven a cantar himnos fascistas y a defender públicamente al estúpido genocida, al individuo más perverso que ha dado nuestra nación en toda su historia.

Amenudo me he preguntado, con enorme ingenuidad, por qué ese silencio nacional e internacional sobre la tremenda represión que sufrió el pueblo español al acabar la guerra, por ese exilio que ha pasado a los anales de la historia como el más largo, prolongado y mutilador de los habidos en nuestro continente, por qué tanto “demócrata callado” ante la barbarie que se cometía en nuestro solar, por qué tanta polémica absurda sobre si unos y otros cuando no había unos y otros, cuando quienes incendiaron y planificaron un exterminio ideológico inaudito fueron los militares africanistas, la iglesia católica española y la plutocracia nacional con la ayuda de sus homólogos de todo el mundo. La respuesta no necesitaba tantos devaneos ni tanto tiempo perdido. Estaba a la vuelta de la esquina: Franco incendió España con la ayuda de Italia y Alemania, azuzando los bajos instintos de los mercenarios moros, acabó con la democracia, mató, torturó y expulsó del país, dejándolo huero, a cientos de miles de personas, entre las que estaban quienes formaban parte del verdadero Siglo de Oro de nuestra cultura, nuestra educación y nuestra ciencia: Los hijos de la Institución Libre de Enseñanza, la mejor generación de españoles que hayamos sido capaces de parir y formar. Jamás volvieron los muertos, jamás los desaparecidos, se ocultaron los torturados aterrados para contagiar su lógico miedo a sus hijos y nietos, se desperdigaron por más de cuarenta países los desterrados, los que todo lo habían entregado al engrandecimiento de su patria, los que la habían amado con toda su alma y se encontraron, de la noche a la mañana, en los campos de concentración de una Francia derrotada, pesimista y vergonzante o en los brazos siempre cálidos de México –deuda eterna con el pueblo mexicano, con Cárdenas y sus magníficos diplomáticos-, Cuba, Argentina, Chile y tantos países que se brindaron a dar cobijo a esa insólita “Numancia Errante” de que hablaba Luis Araquistain.

Las piedras de España fueron hechas añicos por quienes manoseando su nombre, acudieron a la Legión Cóndor para destruirla; las familias españolas fueron masacradas por quienes decían defender la familia; la cultura española fue exterminada por quienes hablaban de un nuevo amanecer; nunca, en nuestro largo deambular por la historia, el desorden y el crimen organizado campearon por nuestro solar como cuando los traidores decidieron usar las armas del pueblo contra el pueblo; jamás, España anduvo tanto tiempo entre tinieblas y sangre. Y, ¿Cómo, después de un drama tan inmenso y prolongado, nos olvidamos, se olvidaron de lo que habían hecho con España? El régimen de terror implantado por los africanistas fue de tal magnitud que explica por sí solo el silencio, la indolencia, la apatía, la abulia de los españoles que, como eunucos, quedaron dentro del inmenso campo de concentración en que convirtieron a España; en cuanto a las grandes democracias, su silencio, la ocultación del genocidio franquista, sólo se entiende por su complicidad con la tiranía: Inglaterra, Francia y Estados Unidos, cada cual a su modo, fueron colaboradores necesarios para el triunfo de los genocidas, fueron, por tanto, cómplices de los asesinatos, las desapariciones, los exilios, las torturas que durante décadas asolaron nuestro país. Francia, porque estaba sumida en el miedo y en la decadencia más absoluta; Inglaterra y Estados Unidos –que ayudaron a Franco desde el primer momento vendiéndole todo tipo de pertrechos y poniendo en marcha el calamitoso Comité de No-Intervención- porque preferían tener a un dictador sanguinario pero obediente al frente de los destinos de España, que a un gobierno democrático que defendiese la soberanía nacional.

Existen miles de metros de celuloide grabados por los nazis sobre la destrucción de España, sobre el genocidio, el holocausto y la diáspora española. Los nazis grababan todo lo que hacían en España para poder aplicarlo después con mayor eficacia; existen miles de fotografías sobre la destrucción de España en los archivos españoles pese al empeño que puso Franco en destruir todo vestigio del terror… Todavía espero ver una película como El Pianista, de Polansky, sobre nuestro drama; todavía aguardo oír a los grandes políticos, escritores, historiadores e intelectuales europeos y americanos hablar sobre el genocidio franquista; todavía espero que llegue el día en que no sea preciso escribir un artículo tan triste y desolado como el presente.

Hace setenta y dos años, en días de frío furioso, el ejército de la democracia española, el pueblo que se defendía en soledad contra el ataque del nazi-fascismo mundial, atravesaba la frontera de los Pirineos, agotadas sus fuerzas, sin resuello, sin moral, con hambre, con rabia, con impotencia. Después de luchar heroicamente para defender su libertad y la del mundo libre, fueron encerrados como criminales en campos de concentración que semejaban pocilgas. Muchos murieron en ellos, otros contribuyeron a liberar París, otros fueron llevados a los campos de exterminio nazis, otros devueltos a los patíbulos españoles, otros escaparon a México. Setenta y cinco años han pasado desde el comienzo del incendio; setenta y dos años del fin de una guerra que nunca debió ser y del inicio de una dictadura que no habría existido si las grandes democracias así lo hubieran querido tras el triunfo aliado: Setenta años de silencio, de ocultación, de hipocresía, ignominia internacional. Sólo México, una pequeña potencia convertida en gigante de la dignidad humana, del derecho de gentes, se atrevió a defender la causa de la democracia republicana española en todos los foros, contra todas las democracias que escondían la cabeza debajo del ala o veían con buenos ojos una dictadura en España. Son, las razones de un silencio ruin, de uno de los mayores escarnios históricos de nuestro tiempo al que sirve como colofón la victoria de los neofranquistas en las pasadas elecciones y la decisión de la comisión que otorga a la Iglesia católica la última decisión sobre el destino de los restos del genocida. Vergüenza es una palabra muy leve, no tenemos derecho al olvido. Pasen y vean.

Nueva Tribuna