Y de paso quiere achuchar al ciudadano contra el funcionariado. Lo clásico de la derecha: crispar a unos colectivos sociales con otros. Pero se lo seguimos consintiendo. Así que luego no vale venir a la ventanilla a poner a los ancestros del que está haciendo los trámites en la ventanilla en una situación apurada. Más bien deben de dosificar positivamente y en la dirección correcta su razonable descontento, yendo a las Consejerías donde se producen los problemas y plantear las quejas por el registro de esas Consejerías. Lo demás es como la venganza del chino: mearse en los cortinones.
Leo en Europa press, que la culpa de la tardanza en la tramitación de los expedientes de dependencia se debe a los funcionarios. No atino a comprender -o es que yo soy muy estrecho- qué pintan gestionando los Servicios Públicos quienes quieren acabar con ellos. Es como si pones a un pirómano a apagar un fuego.
Desde luego la falta de respeto a todo lo público, y a los empleados que trabajan en el sector publico, ya están rayando o bien en la estulticia, o en la hipocresía y cinismo, o todo al mismo tiempo. Porque ¡caramba! quien es el culpable de que no haya suficientes funcionarios para tramitar estas cuestiones. Quien debe convocar y no convoca las Ofertas Públicas de Empleo necesarias, para que haya personal suficiente para que estos trámites sigan los plazos legales. A lo mejor el pintor de brocha gorda que pasaba por alli. O no seguro que Zapatero, que tiene la culpa incluso de que salgan mal las sardinas en lata. ¡Que magnífico es tener siempre alguien a quien echarle la culpa de todo! Por eso que digo que es estulticia, hipocresía y cinismo todo a la vez, o digno de personas que actuan de forma infantil, inconsciente e irresponsable y, por ello, no deben de seguir degestionando lo público.
Lo decía ayer y lo repito nos ponen la cabeza como un bombo. Si no es responsable de lo que acontece en la Comunidad de Madrid qué hace costándonos su liberación 108.000 euros al año. Siguiendo en la línea de mi comentario de ayer por ahí tenemos una buena línea de recorte del gasto público.
Es infantil -por eso que digo de la estulticia- pretender echar la culpa siempre de todo a otros, y como mucho decir que ¡hombre no lo he hecho a posta! Pero es hipócrita y cínico además faltar al respeto a los funcionarios, decir que tienen la culpa de que los trámites se ralenticen, para luego decir que la solución es privatizar y dar la gestión a empresas privadas. Si es que entre Tamayazos y Gürtelazos, aquí lo que prima hoy es hacer “concursos públicos” para “externalizar servicios” eufemismo de privatización. Me podría extender más pero el resto de la argumentación -a la que Valle Inclán seguro le sacaría punta- esta en la noticia de Europa press.


[...] Fuente: Un rojillo infiltrado en el ático. [...]